Me referiré a macro proyectos, y en concreto a los proyectos que han sido formulados y financiados nacional e internacionalmente para el Desarrollo Rural, aquellos sobre los cuales se tienen muchas esperanzas y que han sido catalogados como opciones técnicas para salir del subdesarrollo.
Sus orígenes son diversos, sus justificaciones son a veces valederas, pero sus promotores son casi siempre los mismos. Quienes no conocen las interioridades de los mismos los ven como una solución para la problemática rural, pero eso no es tan cierto y si teóricamente lo fuera, en la práctica los mismos han sido una carga para la sociedad. Primero porque su ejecución depende del financiamiento internacional, segundo porque su ejecución depende de los compromisos de país adquirido en los convenios que los refrendan y en los cuales se debe aceptar la co-dirección internacional y la preferencia a los equipos, materiales o asesorías provenientes del país o sede origen de los principales cooperantes o financistas.
Si en su formulación han participado técnicos nacionales, es generalizado que estos han dejado a un lado su vigilancia a los intereses del país, porque al ser participes en su formulación creen tener derechos o están pendientes de ocupar los cargos que el proyecto ofrecerá. Por consiguiente, cuando se definen las estructuras de puestos y salarios, estos no se ponen a tono con la realidad nacional y a los puestos de dirección y de mandos intermedios les asignan salarios estratosféricos, mismos que casi siempre superan los sueldos de los Ministros de las Secretaría del ramo en el cual se insertará el proyecto.
Negociado, aprobado y puesto en ejecución el proyecto, se da una situación muy discutida; los Directores, jefes o Coordinadores nombrados para dirigirlos se preocupan más por quedar bien con el representante o contraparte internacional que con su jefe o con la junta directiva nacional que los rige y eso provoca ingobernabilidad.
Si el proyecto cumple los años para los cuales fue previsto, sus Directores, Jefes o Coordinadores salen pidiendo una ampliación del tiempo para finalizarlo o solicitando financiamiento para otra etapa o fase del mismo. Sobre esto, creo que debemos ser serios y respetar el hecho de que un proyecto tiene rigurosamente una fecha de inicio y una de fin que debe respetarse. Si no se han logrado los resultados a la fecha final prevista podría ser por una mala gerencia o por su mala concepción del proyecto, y en todo caso lo que cabe es formular y gestionar un nuevo proyecto con los ajustes que demandan las lecciones aprendidas.
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