Este término es médico y muy relacionado a signos de enfermedades, pero es muy usual escucharlo entre técnicos de las ciencias sociales, políticas, económicas, y/o agropecuarias, entre otras tantas que realizan trabajos que estudian o investigan la evolución socio-económica de grupos, comunidades o zonas del país.
En el medio técnico se habla de diagnósticos, cuando se quiere conocer una situación previa a efectuar una intervención con un programa o un proyecto. En la práctica se refiere a un instrumento de trabajo –juego de cuestionarios y cuadros o registros- que permite elaborar un documento que informa sobre la situación o estado particular de un grupo, una comunidad o una zona investigada en sus aspectos socio-productivos.
A mi criterio el diagnostico no es en si el documento, sino que éste lo es el dictamen final que informa en resumen y concretamente cual es la situación que arrojan los analices de la información recopilada- creo que es una herramienta muy útil, pero parece que a muchos les resulta difícil diseñarlos.
He conocido juegos de instrumentos que no siempre llevan a consultar la información que se precisa, y a veces se obtiene mucha que no se utiliza lo que conlleva a mayores gastos en la investigación y a la imprecisión de lo diagnosticado.
Si los técnicos utilizamos los llamados “diagnósticos”, deberíamos utilizar instrumentos de consulta que estén diseñados de manera que cada uno de ellos profundice o interiorice a varios niveles los aspectos que interesen en la investigación o para el propósito exacto establecido, y con los mismos llegar a cuestionamientos superficiales o a cuestionamientos complejos según sea el caso.
No debemos olvidar que a veces cuando investigamos, los consultados dicen que en varias ocasiones y de parte de diferentes personas o instituciones se les pregunta lo mismo, por lo tanto debemos establecer y compartir un sistema de registro de información que conserve la información básica y que permita solo agregarle aquella que periódicamente es cambiante.
Recordemos que debemos planificar y programar muy bien la investigación para que la información tenga valides al momento de rendir el informe con el respectivo diagnostico porque en muchos casos las respuestas a los programas o proyectos llegan tarde y a veces las soluciones a los problemas son extemporáneas o no aplicables porque las situaciones cambiaron.
La profundidad de la consulta nos debe ayudar a precisar los “signos que sirven para fijar un carácter particular de la enfermedad” si pensamos como médicos, o para identificar “las situaciones de atrasos o estancamiento que prevalecen en el grupo, en la comunidad o en la zona investigada” si lo hacemos como técnicos. ■
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