Se dice que Honduras es un país pobre, con ciudadanos que en su mayoría -según los economistas y sus indicadores sociales- viven con ingresos muy por debajo de lo que se necesita para vivir decorosamente. Así, y si nos basamos en estadísticas y tomamos como referencia los resultados de los últimos estudios sobre Desarrollo Humano, encontraremos que es lo dicho es real. Verdaderamente somos un país con ciudadanos pobres , y talvez, es en ese único aspecto en que la mayoría de los hondureños somos iguales, equitativos y superiores a nuestros queridos y a veces problemáticos vecinos.
Para negar que Honduras es un país pobre, debemos establecer que es lo nos hace pensar lo contrario y eso no costaría si se tuviesen cifras –recientes y confiables- sobre el valor real y de mercado de nuestros recursos naturales y la potencialidad de los recursos humanos para poder trasformarlos en la búsqueda de un valor agregado en su uso y explotación. Solo así podríamos poner sobre la mesa los elementos de información que nos permitiese analizar la riqueza que ellos proporcionan, quienes se benefician y en que medida su distribución genera riqueza o pobreza.
Los poseedores de los recursos naturales de la nación, se lucran directamente con su uso y explotación, mas no así la restante población, que aparte de no conocer el valor de los recursos -que nos entrego el Creador para vivir de ellos y con ellos hasta la eternidad- tampoco se beneficia porque muchos de estos recursos se explotan y exportan sin un control efectivo que minimice los daños al ambiente y a las arcas del gobierno por la evasión de los impuestos.
Retomando lo de la pobreza –escasez de lo necesario para vivir, no cosas suntuosas- me permito afirmar que Honduras no es un país pobre. Tiene suficientes recursos naturales, pero también tiene hijos que no cuidan y no los explotan racionalmente, llegando a escasearlos o degradarlos por pensar solo en el presente.
A veces su uso se convierte en abuso y aunque existan leyes que prohíban esos excesos, no es fácil conocer fallos que hayan sancionado a los infractores de la depredación, de las normas de explotación o de la evasión del fisco. Y esto nos permite ver un país vulnerable a las condiciones climatológicas adversas, en verano o invierno, y a una mayoría de la población sin posibilidades de beneficiarse, aunque sea indirectamente, de las riquezas que producen los recursos naturales del país.
Años atrás del gobierno surgió el lema : “Por una Honduras verde para el año 2000”, hace mucho que pasamos del año 2000 y no sabemos si los objetivos y las metas definidas, para esa década se alcanzaron. El Gobierno nos debe esas respuestas, maxime ahora que se escucha que se propondrá un nuevo “Plan de Nación” para explotar de mejor manera los recursos terrestres y marítimos con los que cuenta nuestro país. ■
Estoy de acuerdo en cuanto a que Honduras no es un pais pobre, somos un pais de holgazanes que esperamos de un dia para otro cambie nuestra situacion economica sin mover un solo dedo para lograrlo por nuestros propios meritos...
ResponderEliminarLos recursos disponibles no estan disponibles para todos de una manera justa y balanceada.... pero si el esfuerzo y motivacion individual de crecer y llegar a ser alguien si asi nos lo proponemos..
pero por desgracia, el famoso dicho de "los ricos cada dia mas ricos y los pobres cada dia mas pobres" agarra mas y mas fuerza en nuestra amada Honduras.
ian
De acuerdo, y agrego... Debemos ser ricos en las otras formas de expresar la riqueza,... por ejemplo ser ricos en la voluntad para hacer las cosas que nos pueden hacer ricos en dinero..., ricos en la línea de nuestro trabajo, bondadosos en compartir nuestros esfuerzos y ser firmes en lo que emprendemos para salir de un nivel social hacía otro.
ResponderEliminar