martes, 7 de diciembre de 2010

TITULANDO TIERRAS RURALES

La titulación de las tierras rurales, consiste en la legalización de las tierras nacionales que están siendo ocupadas o que son pretendidas por ciudadanos –organizados o no- que han vivido en ellas por muchos años sin legalizar su tenencia y por otros que aunque no han vivido en ellas las ven desocupadas y las solicitan para tener un predio donde cultivar o construir.
En Honduras existen dos programas para la titulación; uno permanente o regular que se ejecuta para atender las solicitudes de titulación presentadas por grupos campesinos, que pueden ser: tierras de naturaleza jurídica nacional que no tienen ocupantes conocidos, o tierras nacionales recuperadas a ocupantes que las han explotado por años y que no reúnen los requisitos de ley que permita que el Estado se las pueda adjudicar a ellos. Y las que son expropiables, de naturaleza jurídica privada, y que según las leyes son sujetas a la adjudicación a los beneficiarios por razones relativas a los techos agrarios, a su dominio u ocupación, y a su uso o explotación. Y el otro, no permanente, conocido como Programa de Titulación Masiva de Tierras (PTMT) con el cual se titula a productores u ocupantes independientes y a beneficiarios que han optado por una titulación mixta en sus adjudicaciones.
Los dos programas están en deuda con sus beneficiarios, el primero por carecer de fondos suficientes y porque las solicitudes conllevan largos y lentos trámites. Y el segundo cuyos trámites son muy expeditos, pero que esa misma condición, de hecho ha ocasionado que muchos predios hayan sido titulados en forma errónea o incorrecta (titulo sobre titulo, mediciones incorrectas, o proliferación de minifundios) por hacerse por medio de delineación y no por la medición exacta con brigadas de topografía o con equipos modernos para catastrar.
En ambos casos los resultados sufren cuestionamientos porque las líneas o políticas superiores en el cumplimiento de las metas no son adecuadas; o porque el personal de campo tiene escasa e inadecuada supervisión, poca formación, pero si mucha libertad en decidir el fraccionamiento de propiedades para cumplir metas (llegándose a títulos de 0.1 Ha) o de titular en donde sea y como sea sin respetar las restricciones legales de esa actividad.
El PTMT ha titulado tierra forestal, terrenos urbanos y ha emitido muchos títulos en áreas menores a 1.0 hectárea apegándose a un Decreto Ley que lo permite, si estas están cultivadas con café. Pero en el campo no siempre se encuentran con café, son solares y a veces a los dueños de esos predios se les ha inducido a parcelarse con el cuento que hereden en vida. Todo esto es dañino y no favorecerá mucho a estos nuevos propietarios. Si solo son solares no dispondrán de créditos porque sus parcelas no justifican una inversión. ■

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